Last Resort (Pilot)

Gracias a Pixteller por permitirme su plataforma y editar en ella.

Si deseas mayor disfrute de la lectura, puedes reproducir esta melodía e ir leyendo.


En Tibia, mucho tiempo después de que las ciudades y reinados se alzarán. En la ciudad de Thais fueron reunidos veinte guerreros, hombres y mujeres. Ellos fueron llamados Last Resort, en español “Último Recurso”. Veinte guerreros provenientes de la luz y la obscuridad. 5 Caballeros, entrenados en el fuego y moldeados por el acero de sus armas. 5 Paladines, quienes con solo su arco en las frías islas de Folda afinaron su puntería. 5 Hechiceros que vieron morir todo a su alrededor, hasta controlar el poder que los consumía por dentro. Y 5 Druidas, Druidas que nacieron en el fondo de la tierra madre y la que le enseñó a luchar contra el mal.

Luego de haber luchado sus propias batallas, los veinte guerreros fueron reunidos ante su líder. Un hombre sabio y señor, lo llamaban El Maestro quien vivía en la Dark Mansion (Mansión Obscura), justo al norte de la ciudad de Thais. El propósito principal de los Last Resort era conservar la paz en el vasto mundo de Tibia, pero no hay paz sin guerras que la precedan. Demonios y Titánicas criaturas eran enviadas por el mal con el fin de dominar el mundo y, no conforme con esto, corrompía el corazón de los hombres débiles, quienes reuniéndolos insistía en el conquistar Tibia. Veinte hombres y mujeres bastaron para resistir y controlar el mal, a los que el Maestro siempre les decía:

“El mal nunca se podrá destruir, es el mal necesario.
Pero se puede controlar y podrías hacer un bien duradero.”

Como cualquier ciudadano, los Last Resort tuvieron que ganarse los accesos a ciertas ciudades y áreas. Algo que a veces obstaculizaba sus misiones. Iban solos y algunas veces juntos para cumplir con esas tareas y misiones para acceder a ciudades. Eso demostraba que no tenían condición especial.

Un día a la ciudad de Thais, llega un mensajero el cual con un paso apresurado llega a la Dark Mansion. Después de recuperar el aliento, toca las puertas de la mansión.

¡Toc! ¡Toc!

Sale Manflax acompañado de Algant y Lastmagic. Quiénes reciben al mensajero.

Saludos viajero ¿A qué has venido?Pregunta Manflax.
—Traigo un mensaje para El Maestro. —Responde el mensajero.
—Dadnos el mensaje, nosotros lo entregamos. —Dice Algant.
—Debo dar el mensaje al Maestro directamente ¿O quién eres para desautorizar las ordenes de los señores? —Responde el mensajero arrogante.

Algant baja la mirada, toma un respiro y le responde.

—Soy Algant, comandante de la élite de Caballeros del Last Resort ¿Algo más que debas saber?
—Mis disculpas señor, no lo reconocí. No quise ofenderlo. —Responde el Mensajero y le entrega la carta.

Algant recibe la carta y junto a Manflax y Lastmagic van al Maestro a entregarla.

—Maestro, disculpe la interrupción. He aquí una carta para usted. —Dice Algant entregando la carta.
— ¡Hm! Ya veo. —Dice el Maestro al leer la carta. —Manflax, llama a los demás.
—Sí Maestro.
— ¿Que rumores vienen en esa carta Maestro? —Pregunta Lastmagic algo curiosa.
—Paciencia hija mía, ya sabrás. —Responde El Maestro.

En ese instante los demás llegan en compañía de Manflax.

—Que Fardos… —Dice El Maestro.

Nos proteja y no nos deje perecer.
Que en nuestra mano solo caiga el mal.
Que al inocente lo ampare.
De ninguno de nosotros se derrame sangre
Que no sea necesaria.
Que nos proteja,
Nos bendiga
Y nos permita llevar paz eterna.
Que así sea. ¡Alabado Fardos!

Responden todos a la vez.

—Es de Edron que proviene está carta. —Dice El Maestro mostrando la carta. — Dice que han  sido robados 5 objetos valiosos del Gobernador Daniel Steelsoul. Se las han llevado a lo profundo de Cyclopolis.
— ¿Y él no tiene un ejército que lo apoye? Ellos cuentan con los Outback. —Comenta Nero Avenger uno de los paladines.
—En efecto, pero no pudieron hacer nada. Ustedes no son Outback, son Last Resort. Y cuando los demás fracasan, ustedes triunfan. Por lo que sé que con solo alguno de ustedes bastará para cumplir con la misión. —Dice el Maestro.
—Lo que usted ordene Maestro. Se hará su voluntad. —Dice Nero Avenger.
—Manflax, Lastmagic, Algant, Nero Avenger y Zashian. Vayan ustedes, recuperen las cosas y llévenlas ante su dueño. Vuelvan antes de la cuarta Luna de Julio. Tenemos asuntos que atender, todos. —Ordena el Maestro.
—Sí, Maestro. —Responden los que el Maestro nombró.
—Los demás alístense, vamos a un evento. —Continúa el Maestro. —Pueden retirarse.
—Sí, señor. —Responden todos.

A Edron fueron enviados Manflax el Druida Mayor, Lastmagic y Zashian hechiceros, Nero Avenger un Paladín y Algant Élite de los Caballeros.

—Mientras nosotros andamos de misión, ellos van a un evento. Seguro es el festival del Rey de Thais. —Reclama Nero Avenger.
—Son órdenes del Maestro y los señores ¿Cuestionas sus decisiones? —Le responde pacíficamente Manflax.
—Paciencia Nero, iremos y volveremos rápido. Solo es buscar algo robado y nos vamos ¿Qué peligro puede haber en Cyclopolis?—Comenta Algant.
—Hay Cíclopes, Enanos, Elementales de Fuego, Dragones y otras criaturas más. Eso según la librería del Maestro. —Responde Zashian.
—Entramos, tomamos las cosas y nos vamos ¿Están listos?—Pregunta Manflax.
—Sí, vámonos. —Contesta Algant.

Un mercader que se dirigía a Thais, pasa por el frente de la Dark Mansion, cuando de repente se abren las puertas y Manflax, Nero Avenger, Lastmagic, Zashian y Algant salen de la gran mansión, acompañados por una brisa fría. Al salir invocan sus monturas, Algant cabalgando un temible Oso, Manflax un majestuoso Reno Blanco, Lastmagic un Caballo Salvaje, Zashian un gran Escorpión de Arena Dorado y Nero Avenger un helado Lobo de Cristal.

 “Utani gran hur” “Utito tempo san”
“Utito tempo hur”

Conjuran los guerreros, haciendo temblar el suelo por su cabalgar. Conejos, gallinas y otros animales que llevaba el mercader se habían agitado y su mascota aterrorizada se escondía entre sus piernas. Al llegar los guerreros a la ciudad, los ciudadanos los reconocieron rápidamente, dándoles paso, despejando el camino libre. Llegan al barco, donde son recibidos por el capitán Bluebear.

 —Saludos a los grandes guerreros ¿Hacía donde se dirigen hoy?
—Vamos a Edron. —Responde Manflax.
—Excelente, son 160 monedas de oro por cada uno. —Contesta el Capitán.
—Aquí tienes. —Responde Algant y le da el pago de todos.
—Ok, todo está en orden. ¡Icen las Velas! Pueden aguardar en la cabina de visitantes.
Les dice el Capitán.

Al momento de que Manflax y los demás parten de Thais, el Maestro y los otros guerreros salen de la mansión y se dirigen a la arena de Thais, donde el Rey y otros invitados se hallaban. No solo los Last Resort habían sido invitados, otros gremios también fueron convocados al festival y otros solo se colaron entre los ciudadanos. Entre ellos estaban los Fallenz, gremio de asesinos.

 <Algo no anda bien aquí ¿Por qué el rey los convocó a ellos? ¡Hm! Se encuentra ocupado para hablar con él> —Pensaba el Maestro.

 —Dispérsense, estén atentos y cualquier novedad háganmela saber. —Les ordena el Maestro a sus discípulos.
—Sí, Maestro. —Responden Sutilmente.

El Maestro se dirige a la mesa a tomar un poco de vino y en eso se le acerca Elite Life, caballero del gremio de los Fallenz.

 — ¿Por qué no me sorprende verte aquí? —Le comenta el Maestro.
— ¡Ha, ha! Solo venimos a divertirnos, es todo. —Responde Elite Life.
— ¡Atención! ¡Atención! Venid todos. —Llama el Rey a los invitados. —En honor a vosotros, he convocado traer criaturas para su disfrute. ¡Traed a los dragones de hielo!

En ese instante a la arena traen varios dragones y guerreros voluntarios entran a luchar contra ellos, para entretener al público. Se oyen en el ambiente gritos de ánimo para los luchadores, aplausos y alegría. El Maestro sabía que la armada de Thais no iba a poder resistir el ataque de los Fallenz, por lo que debía estar preparado para defenderlos.

 —Ha llegado más invitados a la sala ¿Por qué no nos divertimos un poco? —Comenta sarcásticamente Elite Life

En eso al salón entran varios magos del gremio Fallenz y el Maestro los reconoció de una vez. Camina hacía uno de sus arqueros y le susurra.

—Atento, avísale a los demás. Protejan al rey.

El arquero inclina la cabeza en señal de haber entendido. Los demás observan al Maestro y el arquero hablar. Solo bastó que el arquero les hiciera una seña para que entendieran lo que se le había encomendado. El arquero va hacía el rey y al acercarse se inclina y  le saluda

—Larga vida al rey.
—Larga vida. —Responde la guardia real.
—Su majestad, acompáñeme. —Le dice el arquero.
— ¿Y a dónde me piensas llevar? ¿Quién eres para quitarme de mi posición?—Pregunta el rey.
—Me llamo Hyoga De Signus, coronel de los Paladines Reales del gremio Last Resort. Por favor mantenga la calma. Su vida peligra en este instante. —Responde aquel arquero, presentándose.
— ¿¡Que mi vida peligra!? —Pregunta alarmado el rey.

Los guardias se alertan y empiezan a mirar a todos a su alrededor.

 —No llamen la atención. Venga conmigo majestad, lo pondré a salvo. —Insiste Hyoga De Signus.

Fallenz y Last Resort estaban en la misma sala. Fallenz, asesinos de hombres y reconocidos por no tener piedad. Last Resort, hombres y mujeres de paz. Muchos inocentes de por medio y la vida del Rey.

¿Quién caerá?

Sobre Palatino Izquierdo 10 Artículos
Bachiller en Ciencias, estudiante en Licenciatura Física.

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