Last Resort – Una muerte lo cambia todo.

En el barco de Thais, con el capitán Bluebear, Algant, Manflax, Nero Avenger, Lastmagic y Zashian a bordo, se dirigen a Edron, pasando por el mar que rodea el continente Mainland, desde Outlaw Camp hasta Venore. Mientras el barco está en curso, Manflax y los demás aprovechan el tiempo para hacer otros quehaceres. Nero Avenger se sienta en una esquina a tensar su arco, Algant se acuesta y duerme un poco, Manflax distrae su mente en hacer runas, mientras Lastmagic y Zashian se hallan afuera orando como habitualmente lo hacen. Al paso de unas horas, entran los hechiceros a la cabina y en eso Manflax comenta.

—Deberíamos planificar lo que vamos hacer.
—En ese caso ¿Qué sabemos de Cyclopolis? Zashian, tú que lees de los libros que hay en la biblioteca ¿Qué sabes al respecto? —Pregunta Algant despertando, parándose y tomando un vaso con vino que se hallaba en la mesa.
—Bueno, lo que he leído es que se haya en las tierras de Edron; un poco más al noreste de la ciudad. Se hallan algunas criaturas gigantes ahí. Se han escrito que Behemonts, Cyclopes, Drones Cyclopes e incluso enanos conviven en armonía ahí. También hay orcos, un ejército orco que una vez trató de conquistar esas tierras, pero los Cyclopes, en unión con los astutos e inteligentes enanos les detuvieron. Solo hay un batallón de orcos junto a otros prisioneros en el ala este de primer piso al bajar. Al fondo está lo mejor, Behemonts y dragones, dragones que han matado a varios hombres que han intentado llegar al final de la ciudad. Solo eso se sabe, gracias a un enano. Dijo que el humano no es bien recibido ahí. He oído que una vez el Maestro entró ahí y nada ni nadie lo notó. Solo dragones y otras criaturas lo vieron y trataron de matarlo, pero era el Maestro más fuerte que ellos. Cyclopes y enanos no notaban su presencia. Pero él nunca habló al respecto. —Responde Zashian.
—Sí, y lamentablemente no está el Maestro para afirmarlo. —Contesta algo pesimista Nero Avenger.
—El Maestro no habla de su pasado. —Comenta Manflax, el druida y discípulo más acercado al Maestro. —Él siempre ha sido reservado, desde que lo conocí.
—En fin, nos estamos desviando señores. Si dices que el Maestro entró y salió sin ser visto seguramente es porque usó anillo Stealth o aprendió a conjurar Invisible. Es lo que se me ocurre para no ser visto. —Comenta Lastmagic.
—Bueno, eso puede ser lógico. En la biblioteca se relata que, la mayoría de las criaturas que habitan en Cyclopolis no perciben lo que es invisible. —Comenta Zashian pensativo, recordando los textos.
—Ahí tenemos la mejor estrategia, la invisibilidad. Esto es sinónimo de factor sorpresa, por lo que podremos usarla a nuestro favor. —Propone Manflax.
— ¿Quiénes conjuran Invisible? —Pregunta Lastmagic.
—Solo los magos se hacen invisibles con magias. —Contesta Zashian.
—Necesitamos anillos Stealth ¿Cuánto podrán costar esos anillos? —Pregunta Manflax.
—5.000 monedas de oro por cada uno. Hasta donde tengo entendido. —Comenta Nero Avenger con cierta duda.
—Sí, es ese su precio. Su elaboración lleva muchos procesos y materiales difíciles de conseguir, por eso el precio elevado. Los venden los genios de Darashia. Pero esos genios no son fáciles, hay que demostrarles que no se es… —Dice Zashian seguro por sus conocimientos.
—Vendedor también de sus enemigos, los genios verdes de Ankrahmun. Es así, yo los apoyé, fuimos en su momento Skystrike, Iocaa y, si mi memoria no me falla Furyan Blood.
Interrumpe Algant. —Fue una misión algo complicada, debo aceptar.
—Entonces, si fuiste, puedes comprarle a los genios de Darashia. Pero no serás aceptado en los de Ankrahmun. —Le responde Zashian.
—Lo sé. Tampoco apoyo a los genios de Ankrahmun, por lo que no necesito ir allá. —Comenta Algant.
—Ok ¿Alguien tiene anillos de esos o debemos ir a comprarlos? —Pregunta Manflax.
—Em., no. —Responde Nero Avenger
—No, no tengo. —Responde Lastmagic
—Ni uno solo. —Responde Zashian.
—Nada, no les he necesitado. —Responde Algant.
—En ese caso debemos ir a Darashia entonces. —Propone Manflax

En eso que ellos se encuentran conversando, se escucha que algo pesado cae. Manflax y los demás se alertan y salen a ver notando que no están solos y que el capitán se hallaba gravemente herido. El Capitán es lo que parece haber caído…

— ¡Saludos amigos míos! ¿Por qué esas caras largas? —Les dice alguien que se encontraba tomando el timón del barco.

En Thais, mientras se daba el festival del rey, los Fallenz se reúnen en el festival con un sospechoso plan. El Maestro los reconoce a dónde sea que vayan, sabe que sus intenciones nunca han sido buenas. En la sala, donde se hallaban todos, Elite Life con una mirada psicópata voltea a ver al rey; lo observa posesivamente y luego mira al Maestro, al que le sonríe malévolamente, en eso levanta el brazo y señala al rey, los magos Fallenz esperaban esa señal y todos a la vez arrogan Runas Sudden Death, atacando al Rey. El Maestro rápidamente grita

— ¡Al Rey! ¡Cuidado!

Todos los caballeros del Last Resort incluyendo el Paladín Real Hyoga De Signus, se abalanzan hacía el rey intentando protegerlo, mientras en el aire van las runas de Sudden Death con el propósito de matar a su objetivo, en este caso, al Rey. En el salón de la arena pasa lentamente una nube negra de runas. El Maestro solo las pudo ver pasar frente a él sin poder hacer nada, empezando a sentir una pequeña impotencia y temor. Se contaron alrededor de 15 runas en el ataque, 1 por cada mago Fallenz. Los caballeros recibieron la mayoría de ellas y caen heridos, pero aún así al rey le dan un poco más de 3 a la vez, causando que el rey caiga al suelo sin dar señales de vida.

Tanto la guardia real como los Last Resort quedan paralizados viendo como el rey parecía haber muerto, por unos segundos, mientras su cuerpo caía ante sus ojos, un silencio quedó en toda la sala, teniendo a los Fallenz que miraban con aquella satisfacción que siente alguien que no está cuerdo de la cabeza y los Last Resort el ver como el rey cae ante sus ojos. En eso el general de la guardia real grita.

— ¡Ataquen!

El Maestro se había quedado sin aliento al ver caer el Rey, cuando oye el grito del guardia real. Voltea y ve que con solo una runa de cada mago caía cada uno de los guardias reales. No les dio tiempo de reaccionar correctamente. Muchos heridos quedaron por el ataque de los Fallenz, algunos ciudadanos pudieron escapar, solo quedaban los Fallenz en pie y algunos Last Resort que no podían comprender lo sucedido en cuestión de segundos. El Maestro estaba completamente en shock, no sabía qué hacer.

<No, está vez no. No va a volver a pasar.> —Pensaba el Maestro.

—Levanten los heridos. Ataquen. —Ordena el Maestro. 

Exura gran mas res

Conjuran los druidas, reanimando a los caídos y, quedando débiles sin mucha energía se agachan mientras recargan energía. Los arqueros, caballeros y hechiceros atacan. Hyoga De Signus recuperándose de las heridas, se levanta, toma su ballesta y ataca a los Fallenz que habían lanzado las runas.

—Esto se pondrá muy bueno. —Comenta Elite Life, disfrutando el duelo.

¡Exori mort! ¡Exevo mas san! ¡Exori gran ico!
¡Exevo Gran Mas Vis! ¡Exevo Mas Flam!

Son los gritos de magias que, tanto Fallenz como Last Resort conjuran. Caballeros saltan sobre las mesas para llegar a los magos Fallenz, pero los caballeros del malévolo gremio les detienen. Alex Quiol, un caballero observa una brecha por donde pasar y llegar a los magos.

<Que Fardos me proteja y no me deje perecer.
Que en mi mano solo caiga el mal.
Que al inocente lo ampare
Que  de mí no se derrame sangre
que no sea necesaria.
Que me proteja,
Me bendiga
Y me permita llevar paz eterna.
Que así sea. ¡Alabado Fardos!
>

Reza Alex Quiol en voz baja y dirigiéndose a la brecha que observó conjura…

¡Utito tempo!

 En él se aumenta la irá y ansias de matar, arrojándose a los magos de Fallenz. Recibió mucho daño, tanto de paladines y magos, e incluso le lanzaban runas para alentarlo. Pero era apoyado por un druida, Layla Saint la más joven de los Last Resort quién notó el aumento de su poder y la oportunidad que tuvo para pasar. Alex salta una mesa y le cae encima a un druida Fallenz quien muere con el clavar de la espada de Alex Quiol en su pecho. Inmediatamente y de manera desenfrenada, Alex Quiol se levanta y se arroja sobre una maga a quién le calva la espada en el abdomen. En ese instante su irá y gran poder desaparecen, entrando nuevamente en razón, notando que había herido una hechicera, una hermosa e inocente joven iniciada de los Fallenz que solo se hallaba atemorizada detrás del conflicto. Miró en sus ojos sufrimiento, mucho miedo y desesperación. Alex Quiol esa escena lo cambió, no sabía qué hacer para enmendar el dolor que había causado. Layla Saint nota la situación y queda con la mirada ante Alex Quiol, quien se derrumba internamente por el mal que ha causado. Layla Saint es herida por un Fallenz y Alex Quiol junto a Hyoga De Signus voltean a ver quién era. Hyoga De Signus le apunta con su ballesta, una Ballesta Real que obtuvo al ser parte de la inquisición. Mientras disparaba conjura…

“Utito tempo san”

Con lo que cae el mago, Alex Quiol termina de matarlo con su espada.

El Maestro había cogido una espada y mostrando sus habilidades con las armas de cuerpo a cuerpo, pelea contra Elite Life. Lo ataca y se defiende ágilmente, pero Elite Life se desenvolvía más que el mismo Maestro en batallas de cuerpo a cuerpo.

— ¡Ah! Ya, me cansé. —Dice Elite Life y evitando un ataque del Maestro, contraataca y con el mango del hacha que llevaba le da un fuerte golpe en el pecho al Maestro quién cae en el suelo sorprendido de su nivel de pelea. —Retírense. ¡Ha, ha! Ya nos volveremos a ver. Hermanito. Por cierto, ten cuidado con lo que tomas, podría caerte mal. ¡Ha, ha!

Esas palabras retumbaron entre todos los guerreros del Last Resort, quiénes voltean a ver a su Maestro que cae ante sus ojos por primera vez. En la sala, luego de que el Maestro haya sido tumbado por su contrincante, duraron unos segundos todos en un silencio desconcertante, hasta que Hyoga De Signus, al ver que no hay reacción del Maestro rápidamente ordena

Druidas, ayuden a los heridos. Rápido.

Hyoga De Signus en eso se dirige al cuerpo del rey y lo mueve diciendo…

¿Majestad? Majestad por favor levántese.
< ¡Cough! ¡Cough! > —Tose el rey algo débil.
— ¡Un druid! ¡Moveos rápido! —Grita Hyoga De Signus.

En eso Eriica Sar, druida sale corriendo hacía Hyoga De Signus, ve al rey y conjuga…

Exura Sio “Tibianus III”

Dándole vida al Rey. Todos se sorprenden y se van ayudar al Rey, incluyendo el Maestro que le pregunta.

—Majestad, ¿Se encuentra bien?
—Sí, sí ¿Qué ha pasado? —Pregunta el rey desorientado. —  ¡No! Mi festival ¡Guardias! ¡GUARDIAS!
—Los guardias reales han caído majestad, solo estamos nosotros. Estamos curando los que están heridos. —Contesta Hyoga De Signus.
—Hemos sido atacados majestad. Intentaron matarle. No pudimos reaccionar a tiempo y controlar el ataque. —Responde el Maestro.
—Pero ¿quién ha sido capaz de tal masacre? —Vuelve el Rey algo molesto.
—Fallenz, majestad. Los Fallenz, está vez están más preparados. Sabían qué hacer, lo tenían bien planeado. —Responde el Maestro.
— ¿Y qué les pasó a ustedes? ¿Por qué el que era el mejor gremio ha sido burlado de esta manera? —Le pregunta el Rey, dudando de su eficacia.

El Maestro no sabe que responder y Hyoga De Signus contesta:

—Fue un descuido que tuvimos señor, nadie notó nada al respecto. Perdonadnos.
—Por favor custodiadme a mí castillo. —Ordena el Rey.
—Sí majestad. Levantadlo, con cuidado. —Ordena el Maestro
—Yo puedo pararme solo. —Responde el Rey en eso se revisa y nota que los collares que llevaba no están. —Mis collares, menos mal los llevaba. Gracias a ellos me he salvado.
— ¿Qué collares señor? —Pregunta el Maestro.
—Unos amuletos de Piedra, conocidos como Stone Amulet. —Responde Hyoga De Signus. —Se los logré ver al acercarme y saludarlo majestad.
—Sí. Esos, esos. —Responde el Rey. —Vámonos.
— ¡Alex Quiol! Ven aquí. —Llama el Maestro.

Alex Quiol se hallaba al lado del cuerpo de aquella joven que mató mientras consumía su magia de irá; Blood Rage.

 —Sí, Maestro. —Responde Alex Quiol. — Larga vida al Rey ¿En qué le puedo ayudar?
—Custodie al rey hasta su castillo. —Ordena el Maestro.
—Si Maestro. Acompáñeme majestad. —Responde Alex Quiol.

 

El rey, acompañado de Hyoga de Signus, Alex Quiol y otros guerreros son llevados a su castillo. Skystrike paladín real de los Last Resort, se levanta y debido a lo ocurrido, se acerca al Maestro y le pregunta.

— ¿Se encuentra bien Maestro?
—Sí, un poco desorientado hijo, pero estaré bien. Los heridos, ¿se pueden levantar? —Responde el Maestro y pregunta a todos.
—Algunos si Maestro, otros necesitan más tiempo para ser curados. —Responde Eriica Sar.
—No contamos con eso ¿Pueden levantarlos y trasladarles?
Pregunta el Maestro.
—Eso sí Maestro. —Responde Eriica Sar.
—Bien. Levantadles, vamos a casa. —Ordena el Maestro y ayuda con uno de los magos que había caído.

Camino a la Dark Mansion van los Last Resort, callados, sin nada que decir. El Maestro enfrente iba con la mirada perdida en el espacio. Sabía lo que había pasado, pero lo consumía el saber que se le escapó de las manos. Al momento de llegar el Maestro ordena

—Vayan y atiendan a los heridos. Necesito estar solo un momento.
—Sí Maestro. —Responden todos.

A los poco minutos de ellos haber llegado, Hyoga De Signus, Alex Quiol y los demás llegan también. Hyoga De Signus le pregunta a Skystrike:

— ¿Están todos bien?
—Sí, todos están bien. Ya los druidas atienden a los heridos. —Responde Skystrike.
— ¿Y el Maestro? ¿Dónde está? —Pregunta Hyoga De Signus buscándolo.
Subió al despacho. Pidió estar solo. —Responde Skystrike señalando donde está.
—Ok, gracias hermano. —Responde Hyoga De Signus y se va hacía el despacho.

¡Toc! ¡Toc!

Toca Hyoga De Signus la puerta del Maestro, el cual le contesta.

— ¿Quién es? Deseo estar solo un momento.
—Soy Hyoga De Signus, Maestro.
—Pasa. —Dice el Maestro. — ¿Cómo está el Rey?
—Se quedó en su castillo tranquilamente, ordenó a la armada que busquen a los Fallenz. Pidió que sean encarcelados. —Responde Hyoga De Signus.
—Pierde su tiempo. De todas maneras gracias por avisarme—Le dice el Maestro.
—Maestro. —Se calla un momento Hyoga De Signus, ve hacía la ventana se quita el casco y mirando al Maestro continúa diciendo. —He visto los Fallenz matar inocentes y he tenido que perseguirles por eso. Hemos tenido que lidiar con tantas cosas donde los Fallenz han dejado rastros y en gran parte sé ya como ellos trabajan. He visto mucho de ellos, pero eso de que Elite Life lo llamé “Hermano”, eso no es algo que los Fallenz hagan a menudo. Esa mirada segura que él tuvo y sonrisa al momento de decirlo no eran en tono de broma. Con todo respeto Maestro, ¿hay algo que nos deba decir al respecto?

 

El Maestro, observaba hacía la mesa, sentado reposando sobre sus manos la cabeza mientras Hyoga De Signus hablaba. Sin mencionar palabra alguna se levanta camina hacía la ventana que Hyoga de Signus dirigió la mirada y voltea a verlo…

Sobre Palatino Izquierdo 10 Artículos
Bachiller en Ciencias, estudiante en Licenciatura Física.

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