Un hombre con honores – La desaparición-

Un día tranquilo en la hermosa ciudad de Venore, un hombre conocido con el nombre de Sephed despierta de su cama, en su casa1, con los ánimos para ir a trabajar. Eran apenas 15 minutos de haber salido el sol, arrojando sus cálidos rayos de la mañana. Sephed, después de juntar sus herramientas en su bolso, dirige la mirada a las otras habitaciones, mirando a su esposa e hijos dormir feliz y cómodamente. Pasando por la puerta mira su vieja hacha, recordando su época de aventuras. En el instante que sale se encuentra con Sig2 y Aldly3, viejos amigos de infancia y aventuras.

 

-Saludos, hermanos míos -Dice Sephed con voz alegre- ¿Hacía donde se dirigen está mañana?

A lo que Sig y Aldly responden:

-¡Hermano! -Dice Sig

-Je, je. Mi viejo amigo -Dice Aldly- Sig y yo nos dirigimos a casa de Masleof. Ese viejo Druida por fin hoy se conmemora como un Elder Druida4 ¿Y tú? ¿No irás?

-Apenas me entero de que Masleof se promociona como uno de los Elder, no me llegó la invitación, si existió el momento en el que la haya enviado. Dirijo mis pasos al sur de Venore, iré en busca del alimento para la casa -Responde Sephed con una mirada desviada.

-¡Vamos Sephed! -Dice Sig estirando su brazo hacía Sephed- anímate. Verás que la pasarás bien tú y tus hijos.

-Gracias amigo; pero no, ya hoy tengo un trabajo que hacer. Os dejo,  ya me toca iniciar la jornada. Espero que la pasen bien en la ceremonia -Responde Sephed.

Sig y Aldly se despiden diciendo:

-Esperamos verte pronto Sephed.

-Cuídate viejo amigo.

Sephed, parte por su lado al sur de Venore. Caminaba adentrándose más y más en el lúgubre pantano, cubriendo su nariz para evitar los fétidos olores pero aun así lidiando con los molestos mosquitos de la zona, llevaba un par de kilómetros cuando diviso una antigua casa en ruinas que alguna vez fue primordial para la economía de la ciudad pues sus extensiones eran cultivas con trigo y el lago cercano servia como fuente inagotable para la pesca, sin embargo varios incidentes llevaron a que fuese dejada por sus antiguos moradores, su fachada daba lastima, el tiempo había hecho mella en ella, las paredes que alguna vez brindaron cobijo y calidez, estaban derruidas y llenas de moho, trozos del techo yacían en el suelo junto a los resquicios de lo que fue una ya inexistente segunda planta dejando colarse a los rayos del sol. Como suponía la vieja morada no estaba del todo abandonada, un par de trolls de color esmeralda se gruñían el uno al otro peleando por un pescado sinceramente asqueros.
– De verdad son repugnantes estas criaturas – comento Sephed en voz baja – Sin embargo mejor evadirlos no vale la pena siquiera combatirlos.
Ágil, Sephed continua su camino tumbo a uno de los afluentes del lago hacía el oeste dirigiéndose hacia un río el cual funge de frontera natural dividiendo las planicies del pantano…

Aguardaba en los matorrales esperando algún venado o liebre, sin embargo un trio de osos acechaban cerca decidiendo atacarle , ágil con su hacha logra matarlos –No era lo que tenía en mente pero su carne, piel y patas nos servirán- pensaba mientras con un desgastado cuchillo cortaba en trozos manejables la carne buscando no dañar la piel.

Era bien sabido que los mercaderes pagaban bastante bien por las patas de osos ya que algunos druidas las usaban en una especie de ritual, cosa que lo traía sin interés pues la magia no era su fuerte, solo conocía lo básico y era más que suficiente, a su juicio era mejor confiar en un arma y el combate cuerpo a cuerpo que en hechizos desgastantes.

Se acercó a unos viejos y secos árboles que se encontraban en el suelo, encajo su hacha en el tronco del más cercano troceándolo para así llevar consigo leña para la cocina y su chimenea personal, usualmente las noches solían ser frías y sin leña era similar a dormir en la intemperie. Entre los hachazos que da a los troncos secos, oye un ruido cerca de él. Detiene por un momento sus acciones y decide observar, se pregunta para sí mismo con hacha en mano adoptando una posición defensiva -¿será algún troll o quizás un oso? –Grah- Una MarshStalker grazno saliendo de un tronco sobresaltándolo –Demonios, esas aves siempre elijen los peores lugares para guarecerse- Volvió a su trabajo mientras una gran nube de mosquitos incesantemente buscaban alimentarse.

De repente todo se tornó silencioso y antes de que este se diera cuenta una gutural voz se hizo presente, intentando reaccionar proclamo ¡EXORI!, consiguió golpear algo en el aire, algo que él no podía ver. Lamentablemente su cuerpo se sentía pesado, golpeo el suelo de bruces y su conciencia desaparecio…

Despertócon una fuerte jaqueca, aturdido y consternado, todo a su alrededor lucia borroso, le daba vueltas, logra con algo de esfuerzo colocarse boca arriba tomando una gran bocanada de aire fresco y notando que anochece.
Al incorporarse busca su bolso con la mirada encontrándolo en un tronco cercano -¿asaltantes? – pensó mientras revisaba el viejo bolso, para su armaga sorpresa noto que la carne, la piel y patas de los osos e inclusive la madera fueron robados.
Lanzando un par de maldiciones al aire nota como de la ciudad se alzaba una espesa humareda. Asustado por su familia, sale como en una estampida de regreso a casa, esquivando todo lo que se atravesaba a su paso.

Al llegar por el sur de Venore tal y como se había ido, nota que el origen del denso humo provenía del norte sin embargo todo los habitantes de la ciudad, sus vecinos están encerrados en sus casas, algunas edificaciones lucían dañadas y solo unos pocos están fuera con espadas, arcos, varitas y escudos en mano.
Corrió rumbo a su hogar donde el horror ocupo su rostro, la puerta de su casa y todo dentro de esta se hallaba destrozado, entro llamando a su familia, sin tener respuesta alguna. En ese instante dos siluetas conocidas entraron, eran sus amigos Sig y Aldly.

Calma amigo –Dice Sig con una mirada desconcertante, intentando aliviarlo. – Pronto sabremos quién causó todo esto. Ya estamos trabajando en esto, tranquilízate.

No puedo! –Grita Sephed desesperado y molesto sin saber dónde está su familia.- ¿¡Cómo me puedo calmar si mi familia no está aquí, quién o qué me garantiza que no esté muerta?! – mientras decía esto lanzaba su hacha hacia la pared de la entrada encajándola recibiendo como respuesta la mirada soberbia de un viejo conocido.

Masleof estaba de pie allí contemplando la escena, abrió su boca y con tono sarcástico le dirigió unas palabras al desesperado Sephed:

-¿Qué pasó Sephed? ¿Volviste a las andadas? , ¿Aún sigues con esos viejos vicios de embriagarte y destrozar todo? –Mientras sonríe hipócritamente- ¿Esta pocilga es tu hogar?

-Hijo de… ¡Utori kor! -Le lanza Sephed en su irá, hiriendo a Masleof levemente.- ¿¡Que haces TÚ aquí!? ¡LARGO!.

-No vine por ti remedo de caballero, Aldly me pidió que viniera – respondió tranquilamente mientras con una mano sanaba la herida propiciada por Sephed – ¿y bien para que soy requerido?

-¿Por qué lo llamaste? –Resopla Sephed recostándose de la pared, Aldly algo incomoda le mira y responde con un tono de voz que denotaba algo de inseguridad -Lo hice porque es el único Druida que conozco con una habilidad de rastreo tan desarrollada además en caso de ser necesario podría sanar nuestras heridas en batalla ya sabes como en los viejos tiempos…

¿Viejos tiempos?, no me hagas reír – respondió Sephed ya bastante irritado – no hace falta la compañía de alguien como él.

-Saben muy bien donde conseguirme entonces- Dice el soberbio Masleof sin inmutarse ante la actitud hostil de su antiguo compañero.

Mientras Sephed se dedicaba a ordenar y recoger el desorden en su hogar (retratos, adornos, dibujos de sus preciados hijos). Sephed, toma el retrato más preciado para él, aquel cuando se había mudado a ese lugar junto a toda su familia. Ya la noche había caído completamente e inclusive los guardias de la cuidad a pesar de sus heridas realizaban el patrullaje.
El trio de amigos habían restaurado, en parte, el aspecto que solía tener la casa, sentándose en la mesa pensando en qué hacer.

-¿Qué deseas hacer viejo amigo? –Pregunta Sig solidarizándose, dispuesto a ayudar a su amigo en lo que sea.

-Deberíamos ir con Boozer. –Interrumpe Aldly- Él desde allá arriba pudo haber visto algo, ya que usualmente las tabernas son buenos lugares para iniciar una investigación.

-Sería inútil, Boozer está más atento de su cerveza que de sus clientes y con el incendio en el muelle del norte la gente solo comenta sobre ello por ser de gran magnitud nadie le presta atención a un incidente aislado como lo que paso aquí –Respondió tajantemente Sephed – Ya había pensado en ello Aldly.

Esta última siente que ha metido la pata subestimando a su amigo sin embargo posa su mirada en el suelo descubriendo una pequeña flama violeta con dos ojos amarillentos tratando de ocultarse en una grieta del piso – ¿Una esencia demoniaca? – Se preguntó para sí misma mientras se inclinaba obligándola a entrar en un frasco de vidrio –Oye Sep ¿tenías Demonic Essences guardadas? – preguntaba al momento que la colocaba encima de la mesa mientras aquella llama les miraba desafiantemente.

-No Aldly, han pasado años desde la última vez que mate alguna criatura obscura – le respondía a su amiga sin prestar atención, hasta que voltio hacia ella – ¿Por qué la pregun… – se quedó de piedra al ver el frasco y su contenido.

-Entonces esto puede conducirnos a algún lugar – exclamo triunfantemente Aldly – Prepárense, al amanecer partiremos.

-Tengo una leve idea de a dónde vamos pero Aldly, allí no nos recibirán gratamente -Dice Sig, sospechando a donde irán – sin embargo estamos juntos para todo.

-Por mi familia iré al fin del mundo de ser necesario. –Responde Sephed mientras miraba su armadura polvorienta colgada en una esquina de la casa.

Y es así inicia la historia de un Caballero, junto a su amigo Sig y Aldly en la búsqueda por saber quién le arrebató a su familia.

¿Qué les deparara el destino?…

LEE LA SEGUNDA PARTE AQUÍ ! 

 


1) MysticLane 1 Ubicada al este del templo de la Ciudad de Venore. Su nombre se debe porque pasa por el callejón MysticLane.
2) Sig: Un experto en la vocación de paladín, especializado en el disparo de arcos
3) Aldly: Una joven estudiante, talentosa en las artes de la hechicería.
4) Elder Druida, ED, promoción que recibe un druida por parte de Reyes o Emperadores, para dotarlo de una mayor capacidad de regeneración y otros beneficios.

Sobre Palatino Izquierdo 10 Artículos
Bachiller en Ciencias, estudiante en Licenciatura Física.

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